< Regresar al Blog

No Violencia o Benevolencia (ahimsa)

May 1, 2016

En los Yoga Sutras de Patanjali, se explica que el Yoga se divide en 8 ramas las cuales una por una, van ayudándonos al crecimiento espiritual. La primera de éstas 8 son los Yamas, trata de normas éticas y el sentido de integridad, centrándose en nuestro comportamiento y cómo nos conducimos en la vida.

Se habla del Ahims? como el primer Yama, Ahims? es normalmente definido como “no violencia”, también se puede traducir como Benevolencia y es ésta la que prefiero, a mí en lo personal me gusta más una afirmación que una negación, creo asimismo que tiene mayor nivel energético, así como la Madre Teresa de Calcuta una vez dijo que no iría a una marcha en contra de la guerra, sino a una marcha a favor de la paz.

Ahims? es ser benevolente en nuestras acciones, palabras y pensamientos, por lo cual la esencia de Ahims?, es benevolencia en nuestro propio corazón, ya que la violencia o dolor que infligimos a otros es solo una manifestación de esto mismo dentro de nosotros.

¿Podemos vivir en Ahims? todo el tiempo?                         

En la vida, vamos a estar en situaciones donde otras personas nos van a causar dolor, ya sea por ignorancia espiritual, error o miedo, sin embargo, muchas veces también seremos nosotros quienes lo hagamos a otros, nos corresponde observar e identificar dentro de nosotros la causa o lo que genera que nos expresemos de manera furiosa o violenta y llenarnos de perdón y de amor ante éstas, ya que creo es esencial para avanzar en el camino espiritual.

De igual modo, presenciamos cuando inevitablemente nosotros no somos los causantes, en estos casos los textos hablan de la defensa propia, igual enfocándonos en neutralizar o tratando de causar el menor daño posible, claro, no se refiere ante casos cotidianos cómo, cruzarnos con una persona mal humorada que nos diga algo feo y “defendernos” o tal vez estar en una situación que nos disguste y ofender a una persona, sino que se refiere a circunstancias mayores o donde nuestra vida u hogar puede estar en riego, es nuestro deber el protegernos.

En el Mahabharata, un texto sagrado muy antiguo, menciona que el Ahims? es la más alta virtud, es la mejor fuerza y la más grande enseñanza; creo que a menudo nos enfocamos en el exterior, creyendo que todo afuera es lo que está mal, cuando realmente nosotros adentro somos quienes tenemos de cambiar, mejorar, progresar.

Somos verdaderamente chispas de Brahman viviendo en un cuerpo humano, por lo tanto, debemos Ser Humanos, reconocerlo y vivirlo, esto implica ser benevolente con los seres vivos incluyendo los animales. Inspirados en esto contemplamos que todos somos chispas de la energía espiritual divina, que venimos de un mismo lugar, cuando reconocemos que somos todos seres sintientes y que sentimos dolor así como todos sentimos amor, no queremos causar daño ni dolor en otros, ya sea en pensamiento, palabra o acción, a personas o animales, sabiendo que en nosotros de igual manera es el mismo dolor, herir a otro sería herirnos a nosotros mismos.

El Yoga ciertamente trata de una forma de vida, la parte que hacemos física es una parte bastante pequeña aunque también importante, al escuchar nuestro cuerpo y respetarlo estamos ejerciendo el Ahims? en el mat, no obstante no podemos dejar ahí lo aprendido una vez que lo enrollamos y finaliza esa clase, ya que allí, cuando salimos de nuevo a la realidad es cuando empieza verdaderamente nuestra práctica. Si recordamos que una de las definiciones de Yoga es “unión” vivamos el concepto, practiquémoslo, dejando las divisiones de la mente, los juicios que creamos por diferentes vivencias, no siempre es fácil hacerlo pues a nivel científico, son circuitos cerebrales que hemos creado, pero afortunadamente podemos crear de igual modo nuevos circuitos neuronales, a través de la práctica, con nuevos hábitos, viendo con el corazón, sintiendo con el corazón, viviendo cada día en unión con los seres, con el Universo y volviendo a nuestro origen, donde todo es unión, donde todo es Uno.

 “Cada día debemos revisar nuestro progreso y ver que somos un poquito mejor. Cada día debemos elevarnos un poco, ensanchar nuestras actitudes, reducir nuestro egoísmo y hacernos mejores amos de nuestro propio cuerpo, sentidos y mente. Esta es la clase de Yoga que realmente nos ayudará (…) ¡Que la sagrada ciencia del Yoga nos inspire para convertirnos en maestros y encontrar paz, alegría dentro de nosotros mismos y compartirla con la humanidad!” Swami Satchidananda

Om Shanti Shanti Sahnti

Fiorella De Simone